Preliminares: hablemos de ello…
Juego previo: la mayoría de nosotros lo consideramos un aperitivo, nunca un plato principal. ¿Qué pasaría si, en cambio, intentáramos imaginar que dedicamos toda nuestra energía a nosotros mismos y a nuestras parejas en el órgano sexual más grande, que es la piel? Tal vez descubramos que una pluma que nos hace cosquillas en los pezones o un gel calentado entre nuestras manos y extendido sobre nuestro cuello y hombros pueden proporcionarnos un placer extático.
Sexo y juegos previos: 5 consejos para probar ahora mismo
¿Algún consejo sobre cómo abordar los juegos previos sexuales? ¡Cambiemos de perspectiva!
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Creamos un ambiente acogedor y emocionante que muestra el cuidado que le hemos dado. Esto significa algo muy diferente para cada uno de nosotros: podemos pensar en ordenar, limpiar y cambiar la colcha; o a un gran clásico como las velas y el incienso; o pensar en algo inusual, tal vez cambiar la ubicación del dormitorio a la sala de estar, creando un rincón suave con cojines y telas. Mi consejo es limitar la luz al máximo y no tener música de fondo demasiado intrusiva, para permitirnos explorar los demás sentidos con mayor intensidad.
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Pensemos en pequeñas ayudas que puedan abrirnos a la exploración de las sensaciones: todo objeto es potencialmente erótico, empezando por nuestras manos. Nuestros favoritos absolutos son las plumas (que pueden proporcionar orgasmos sin siquiera tocar el cuerpo) o los geles de masaje perfumados, calentados entre las manos o goteados desde arriba sobre la espalda, o estimuladores para usar en todo el cuerpo.
- Comencemos los llamados juegos previos desnudándonos (o si es nuestra primera vez juntos y aún no tenemos ganas, empecemos con un enfoque suave descubriendo las zonas que nos hacen sentir mutuamente seguros). El siguiente paso es explorar la piel empezando por zonas inusuales o que quizá no llamen inmediatamente nuestra atención. Pasamos luego a los “siempre verdes” y lugares que sabemos que nuestra pareja puede apreciar (el cuello, los pezones, los abdominales inferiores, la espalda, desde los hombros hasta la curva de los glúteos…). En este maravilloso masaje de descubrimiento erótico nos puede ayudar un gel ultrasensorial, como este lujoso gel de leche de almendras. Lo fundamental es aprender a “leer” al otro y comunicarse a la hora de introducir los juegos previos en la relación sexual, para darle siempre un giro positivo a la interacción.
La consigna es lentitud. Debemos tener en cuenta que estos juegos previos eróticos son el plato principal y podemos disfrutarlos al máximo. Intentemos detenernos en cada pequeño escalofrío, en cada reacción de la piel, intentemos imaginar cuál podría ser nuestro próximo movimiento para amplificar las sensaciones al máximo. Intentemos respirar con nuestra pareja, boca a boca durante los juegos previos, mientras nuestras manos se mueven unas sobre otras y nos llevan al éxtasis. Usamos nuestros labios, boca y lengua (sí, porque todos nuestros geles son seguros incluso si se ingieren y tienen un sabor delicioso) en un ritmo continuo e implacable.
Luego tomamos un descanso. Disfrutemos del silencio. Las miradas en las sombras.
¿Se producirá o no la relación sexual con penetración? ¿Pero realmente importa? Porque en este maravilloso viaje, somos los únicos, junto con nuestras parejas, quienes decidimos los límites de nuestro placer mutuo.
El órgano sexual más grande es la piel. Tócalo más #tócame