¿Por qué queremos tener más sexo en verano?
El verano trae muchas cosas: días más largos, temperaturas más cálidas y, para muchos, un aumento del deseo sexual. Este fenómeno se conoce desde hace mucho tiempo y tiene curiosas raíces biológicas y psicológicas.
En este artículo, exploraremos por qué queremos tener más sexo en verano, los factores que contribuyen a este aumento del deseo y, finalmente, cómo aprovechar al máximo esta temporada para una vida sexual plena.
Querer tener sexo en verano: factores psicológicos
El verano a menudo se asocia con vacaciones, relajación y un descanso de las presiones cotidianas. Este clima de relajación reduce el estrés, que es uno de los principales obstáculos para el deseo sexual.
Cuando nos sentimos menos estresados, somos más propensos a buscar placer y compañía, lo que explica por qué tenemos más ganas de tener sexo en verano.
Además, el calor nos lleva a usar ropa más ligera y reveladora, exponiendo más piel y acentuando la percepción de atracción física. Esto puede intensificar la atracción entre las personas, haciendo más probables los coqueteos y las relaciones de verano.
Incluso el simple hecho de pasar más tiempo al aire libre, en la playa o en eventos sociales, aumenta las oportunidades de conocerse y conectarse, alimentando así el deseo sexual.
Sexo en verano: los factores biológicos que aumentan el deseo
Además de los factores psicológicos, también hay factores biológicos que explican por qué en verano nos apetece más hacer el amor. A medida que llega el verano, el cuerpo humano responde a los cambios ambientales de maneras que pueden aumentar el deseo sexual.
Uno de los principales factores biológicos es el efecto de la luz solar. Durante el verano, la exposición a la luz solar aumenta la producción de serotonina y dopamina, dos neurotransmisores asociados con el bienestar y la felicidad.
Estas hormonas no sólo mejoran el estado de ánimo, sino que también pueden aumentar la libido, haciendo que las personas se sientan con más energía y anhelando intimidad.
Cómo aprovechar el momento
El aumento del deseo y por tanto del deseo de tener relaciones sexuales en verano se puede atribuir a esta mezcla de factores.
Pero, entre el relax, el sol y las hormonas, podemos olvidarnos fácilmente de lo “básico” y correr el riesgo de arruinar la temporada del amor. Aquí te damos 3 consejos para aprovechar al máximo esta temporada y la próxima también:
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Establezca las expectativas correctas
Los encuentros casuales de verano pueden dar lugar a momentos memorables e intensos, pero recuerda: el sexo de verano no siempre se convierte en relaciones a largo plazo, y no todos los encuentros casuales se convierten en un romance de verano. Disfruta el momento sin preocuparte demasiado por el futuro. -
Elige el momento (y el lugar) adecuado
Aunque tus vacaciones estén contadas, no te dejes llevar. Busque momentos en los que ambos se sientan relajados y sin prisas. Los lugares íntimos y apartados, o los hoteles y B&B, pueden agregar un toque de magia a la experiencia. -
Protégete
Nunca olvides la importancia de la protección, especialmente durante las aventuras de verano. Lleve consigo condones y otros anticonceptivos para garantizar una experiencia segura y sin preocupaciones. Si bien el verano puede ser una época de exploración y diversión, es importante mantenerse al tanto del sexo seguro.
Conclusiones
El verano, con su energía solar, el relax de las vacaciones y el ambiente más libre y despreocupado, despierta nuestros sentidos y el deseo de intimidad. Es una temporada perfecta para explorar nuevas conexiones y experimentar el sexo con ligereza y espontaneidad.
Ya sean motivos biológicos o psicológicos, lo importante es saber captar y potenciar estas sensaciones, para disfrutar plenamente de la energía del verano y del placer que trae consigo.