BDSM: Consejos para principiantes

El BDSM es sólo la punta de un iceberg de emociones y sensaciones muy fuertes. Claramente no existe una guía sobre bdsm, porque no podría ser exhaustiva debido a que cada persona y cada deseo es diferente.


Bdsm, cómo empezar

Existen muchas prácticas BDSM, cada una tiene una fantasía detrás que depende de nosotros y de la persona que quiera afrontar esta experiencia con nosotros.

Nadie nos enseña cómo hacer BDSM, por lo que siempre es mejor empezar con cosas muy sencillas, con un perfil de riesgo prácticamente nulo y sobre todo con mucha comunicación con la persona que nos acompaña.

Probar prácticas eróticas como la cera caliente puede ser una primera exploración interesante, bastante suave y segura.

Por ejemplo, puedes empezar con velas con poca estearina: úsalas solas primero y en una parte muy resistente de la piel como el brazo.

En general, cualquier práctica sadomasoquista que implique un objeto físico, como los látigos, debe abordarse con golpes muy leves e ir incrementándose gradualmente en función de la reacción de la persona que tengamos frente.

La servidumbre, una de las prácticas más extendidas

Sin duda, entre las prácticas actualmente en boga entre los amantes del BDSM está el bondage (la B del acrónimo). Hoy en día, son muchas las personas que se acercan al BDSM porque se sienten principalmente atraídas por el bondage y por tanto por el sentido de coacción y de estética que giran en torno a esta disciplina.
Es difícil transmitir conceptos técnicos a través de páginas web o libros, no por casualidad el bondage japonés, es decir el que se realiza con cuerdas, se enseña en muchas grandes ciudades del mundo. Los maestros no son sólo japoneses, ahora hay muchos occidentales y sobre todo europeos. Sin embargo, intentar atar a una persona con objetos como bufandas y cinturones es una forma agradable de experimentar la sensación.


No tengas miedo de atreverte

Cera, cuerdas, esposas, cañas de bambú, cucharas de madera para cocinar, tenedores para raspar; A veces nuestro hogar nos proporciona una gran inspiración para explorar esta sexualidad alternativa. Lo importante es ir paso a paso sin prisas y sobre todo respetando la imaginación de la persona que nos acompaña.

El BDSM es una hermosa forma de explorarnos mutuamente como pareja, hay tantas fantasías ocultas que este mundo en particular saca a la luz. ¡Atrévete y diviértete!

Artículo de Marta Santospirito – Experta en sexualidad kinky y profesora de bondage.

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