Por qué hablar de fortalecer el suelo pélvico femenino suele ser erróneo

Decíamos que el suelo pélvico es un conjunto de músculos, fascias, tendones y huesos y que tiene diferentes funciones: sostener, pero también dejar pasar.

Cuando pensamos en el músculo ahora nos hemos formado la idea de que es sano si es fuerte y por lo tanto hay que fortalecerlo con ejercicios y de todas las maneras posibles. En realidad, este concepto no existe en fisiología: el músculo está sano cuando puede realizar su trabajo de la mejor manera y esto se expresa en términos de elasticidad más que de fuerza.

Tomemos el ejemplo de la casa. Aunque nunca he hecho un examen universitario de Ciencias de la Construcción, sé que las casas y sobre todo los rascacielos no tienen que ser fuertes para resistir un sismo, sino elásticos: deben poder oscilar y no ser rígidos. Lo mismo ocurre con los músculos. Releyendo el artículo que explica qué es el suelo pélvico, notaréis que hablé de músculos débiles, hipotónicos, pero también de músculos hipertónicos, demasiado fuertes. Sin embargo, como hasta hace unos años el único problema real que se encontraba en el suelo pélvico era la hipotonía y la incontinencia, se lanzó una campaña mediática para fortalecerlo. Aquí tienes 10 ejercicios para fortalecer el suelo pélvico mientras esperas el metro, publicados sin un mínimo de preparación en varios periódicos y blogs. Es una lástima que la incontinencia urinaria no sea sólo un síntoma de hipotonía. Es una pena aún mayor que los problemas relacionados con el dolor durante las relaciones sexuales sólo se hayan tratado durante unos pocos años y, por lo tanto, el único mensaje que se transmitía era "si tienes problemas íntimos, fortalece esos músculos y todo irá mejor". Esto no es así y de hecho muchas veces el fortalecimiento imprudente del suelo pélvico, siguiendo tablas encontradas online o vídeos en los que se cuentan los segundos, no sólo no mejora el síntoma, sino que muchas veces lo empeora. Esto se debe a que el músculo se pone aún más rígido si se parte de una base ya hipertónica. Si en cambio partiéramos de una base hipotónica, ¿podría tener sentido hablar de fortalecimiento? Incluso en este caso, no, porque ese músculo necesita ser reeducado para recuperar su funcionalidad en sentido elástico más que fortalecido. A veces los ejercicios encontrados no consiguen los resultados deseados, a veces la situación empeora. Es como las sentadillas: puedes hacer 150 al día y, sin embargo, tus glúteos no suben, no están como quieres. La razón es sencilla: si no sabes utilizar ese músculo o haces el ejercicio equivocado, utilizarás otros músculos para hacer ese movimiento lo cual podría “fortalecerte” o causarte dolores que antes no tenías, como por ejemplo dolor de espalda. Lo mismo ocurre con un suelo pélvico hipotónico: si es así, debe haber una causa (normalmente) y contraer durante unos segundos músculos que no sabes cómo utilizar no ayudará. Además, es posible que no lo consigas porque te sientes culpable.

¿La solución? ¡No al bricolaje! Consulta con un profesional de la salud que tenga entrenamiento específico en suelo pélvico y luego estudien juntos, tras una evaluación cuidadosa, qué ejercicios mejorarán la situación. Estos profesionales no sólo trabajan en la sanidad privada, sino que cada vez son más los hospitales que se equipan para poder ofrecer este servicio fundamental también en el sector público.

Artículo de Silvia Boselli - Matrona experta en rehabilitación del suelo pélvico

Para una experiencia de 360°